
Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, se convirtió desde el pasado 29 de abril de 2026 en el primer mandatario estatal mexicano en funciones señalado formalmente en una corte federal de Estados Unidos por narcotráfico, al quedar incluido en el expediente S9 23 Cr. 180 del Distrito Sur de Nueva York junto a otras 37 personas: los líderes del Cártel de Sinaloa conocidos como Los Chapitos, sus operadores, jefes de seguridad, lavadores de dinero, proveedores de químicos en China y nueve funcionarios y exfuncionarios del gobierno y las policías de Sinaloa.
La acusación de reemplazo, firmada por el fiscal Jay Clayton y aprobada por un gran jurado, suma 38 acusados en total y cubre toda la cadena de suministro del narcotráfico: desde la compra de precursores químicos en China hasta la protección institucional que, según Estados Unidos, garantizó la impunidad del cártel en Sinaloa durante años.

Los cargos incluyen asociación delictuosa para importar narcóticos, posesión y conspiración para usar ametralladoras y dispositivos destructivos, y, en el caso del comandante municipal Juan Valenzuela Millán, secuestro con resultado de muerte.
Los Chapitos y su red internacional: 28 acusados desde los líderes hasta los químicos chinos
El Cártel de Sinaloa es la organización de narcotráfico más poderosa de México y la principal fuente del fentanilo que llega a Estados Unidos. El fentanilo es un opioide sintético más de 50 veces más potente que la heroína: dos miligramos, una cantidad que cabe en la punta de un lápiz, constituyen una dosis potencialmente mortal. Durante la última década se convirtió en la primera causa de muerte entre los estadounidenses de 18 a 49 años.
El cártel fue fundado por Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, El Chapo, e Ismael Zambada García, El Mayo, en los años noventa. El gobierno estadounidense sostiene que cuando El Chapo fue extraditado en enero de 2017, sus hijos tomaron el control de la facción más poderosa de la organización.
A ellos se les conoce como Los Chapitos: Iván Archivaldo Guzmán Salazar, Jesús Alfredo Guzmán Salazar, alias “Alfredo”, y Ovidio Guzmán López, alias “Ratón”. Los tres encabezan la lista de acusados con los cargos más graves y enfrentan cadena perpetua obligatoria. El cuarto hijo, Joaquín Guzmán López, aún no figuraba en la acusación.

Bajo el mando de Los Chapitos operaba un aparato de seguridad encabezado por tres hombres. Óscar Noé Medina González, alias “Panu”; Néstor Isidro Pérez Salas, alias “El Nini”; y Jorge Humberto Figueroa Benítez, alias “El 27”, dirigían a los sicarios encargados de secuestrar, torturar y asesinar a cualquiera que se opusiera al cártel. La acusación documenta que alrededor de 2022, Pérez Salas y Figueroa Benítez habrían experimentado con una mujer inyectándole dosis repetidas de fentanilo hasta causarle la muerte. Los tres enfrentan cadena perpetua obligatoria.
La red de tráfico incluía a una docena de operadores y lugartenientes encargados de mover la droga desde México hasta los mercados en todo Estados Unidos. Son Liborio Núñez Aguirre, alias “Karateca”; Noel Pérez López, alias “Tío”; Samuel León Alvarado; Luis Javier Benítez Espinoza, alias “El Catorce”; Alan Gabriel Núñez Herrera; Juan Pablo Lozano, alias “Camarón”; Carlos Limón; Jesús Tirado Andrade; Carlos Omar Félix Gutiérrez; Silvano Francisco Mariano, alias “Rayo”; Julio Marín González; Mario Alberto Jiménez Castro, alias “Kastor”; y Sergio Duarte Frías.





