
Taiwán defendió este sábado que es una nación «independiente», después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera a esa isla democrática reclamada por China que no declare formalmente su independencia.
El magnate republicano concluyó el viernes una visita de Estado a Pekín, donde su par chino, Xi Jinping, lo instó a no apoyar a Taiwán.
La isla depende del respaldo militar y de seguridad que le brinda Estados Unidos para disuadir a China de llevar a cabo su amenaza de anexionarla incluso por la fuerza.
Taiwán «es una nación democrática, soberana e independiente, y no está subordinada a la República Popular China», manifestó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.





