
El Senado envió anoche a la Presidencia de la República, para su promulgación, la nueva Ley General de Aguas y la Ley de Aguas Nacionales, luego de aprobar ambos ordenamientos sin cambio alguno, en un proceso legislativo acelerado, que incluyó dispensa de trámites y el aval del bloque de la 4T.
Menos de 12 horas después que fue turnada por la Cámara de Diputados, la minuta se avaló con 85 votos a favor y 36 en contra, en medio de una confrontación entre el bloque de la 4T y la oposición.
Los guindas defendieron la nueva norma frente a las “mentiras y calumnias de senadores panistas y priístas”, quienes sostuvieron que se quitará el agua a los productores agrícolas.
Para los panistas no existieron las modificaciones a la iniciativa presidencial que hicieron los diputados. El coordinador de Acción Nacional, Ricardo Anaya, presentó una moción suspensiva, que fue rechazada, pero aprovechó para sostener que con la nueva ley, Morena “sólo pretende tener el control del agua para concentrar más poder”.
Aseguró que se ha mentido a los campesinos, pues si quieren vender su parcela, ya no podrán hacerlo junto con la concesión del líquido.
“En otras palabras, podrás vender tu tierra, pero el agua regresa al gobierno”, sostuvo, lo que motivó que de inmediato el coordinador de Morena, Adán Augusto López Hernández, le leyera el artículo 49 de la Ley General de Aguas.





