
Tras confirmarse el fallecimiento de Luis Enrique Castillo Terrones en el desplome del avión de la Marina en Galveston, Texas, su familia se reunió afuera de la casadel piloto para recordarlo y honrarlo.
Orgullosos de Luis Enrique y lo que había logrado a sus 29 años, además de que hace tres meses había sido padre, recordaban en su vivienda El Pantano en Tierra Blanca, en el sur del estado de Veracruz, como el piloto quería ser marino desde que era muy joven, sin saber que eso lo
llevaría a su muerte.
Durante más de 24 horas, la familia esperó alguna respuesta de las autoridades sin ningún éxito y reunidas afuera de la casa que lo vio crecer. Fue por un boletín de la Semar que hicieron de manera pública, que finalmente supieron del trágico deceso.





