
Tras el rechazo a su iniciativa de reforma electoral en la Cámara de Diputados, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este jueves que su gobierno impulsará un “Plan B” enfocado en reducir privilegios en los poderes legislativos locales y en los municipios, además de ampliar mecanismos de participación ciudadana.
La primera mandataria explicó que el objetivo central de la reforma original era disminuir el gasto público destinado a partidos políticos y autoridades electorales, así como eliminar duplicidades entre el Instituto Nacional Electoral y los organismos públicos locales electorales.





