
Por primera vez desde que comenzaron las hostilidades, un caza estadunidense fue derribado ayer por Irán, mientras que un segundo avión de ataque se estrelló cerca del estrecho de Ormuz, aunque Teherán afirmó que también fue abatido.
Uno de los pilotos fue rescatado con éxito, mientras el otro sigue desaparecido; un helicóptero estadunidense también fue alcanzado por fuego iraní mientras realizaba operaciones de rescate, pero logró escapar y aterrizó sin problemas.
El presidente estadunidense, Donald Trump, afirmó que el derribo del caza “no afectará” las negociaciones con la nación islámica.
Un portavoz del mando operativo central de las fuerzas armadas iraníes reivindicó el ataque y detalló que “un caza estadunidense hostil en el espacio aéreo del centro de Irán fue alcanzado y destruido”.
La ofensiva ocurrió apenas dos días después que Trump aseguró que su país había vencido y diezmado por completo a la república islámica y que “iba a terminar el trabajo muy rápido”.
El incidente puso de manifiesto los riesgos que enfrentan las aeronaves estadunidenses e israelíes sobre Teherán, a pesar de las afirmaciones del mandatario republicano y de su secretario de Guerra, Pete Hegseth, de que sus fuerzas tienen “el control total de los cielos” en Medio Oriente.
No se dieron a conocer detalles oficiales, pero el Pentágono notificó a la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que “se desconoce el estatus de un segundo militar”, en referencia al segundo piloto del avión derribado.
Fuerzas iraníes y estadunidenses competían ayer para recuperar al tripulante del caza F-15 abatido; el gobierno iraní ofreció una recompensa para quien entregue al militar desaparecido. En la televisión oficial de la nación islámica, un reportero anunció a los ciudadanos que si capturan vivos al piloto o pilotos enemigos y los entregan a las fuerzas policiales y militares, recibirán una valiosa recompensa.
La prensa iraní afirmó que fueron los residentes quienes dispararon contra los helicópteros estadunidenses que realizaban la misión de búsqueda y rescate de sus pilotos. En el otro incidente, cerca del estrecho de Ormuz, fue rescatado el tripulante del avión estrellado a través de una operación de búsqueda del ejército, informaron un funcionario estadunidense y uno israelí en condición de anonimato.
El presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, se burló de Trump al mencionar que la Casa Blanca pasó de “derrotar a Irán” a pedir ayuda para encontrar a sus pilotos.
“Tras vencer a Irán 37 veces seguidas, esta brillante guerra sin estrategia que ellos mismos iniciaron ha pasado de ser un simple ‘cambio de régimen’ a un ¡Oye! ¿Alguien puede encontrar a nuestros pilotos? ¿Por favor?. ¡Vaya! ¡Qué progreso tan increíble! Unos auténticos genios”, afirmó en una publicación en su cuenta de X.
Fuentes militares estadunidenses precisaron horas después que el caza derribado era un F-15E, que presuntamente provenía de la base británica de Lakenheath, en Suffolk, y no un F-35 como informó Teherán previamente.
Consultado sobre si el derribo del avión tendrá consecuencia en las negociaciones con Teherán, Trump señaló en declaraciones NBC News: “No, en absoluto. Siguen en pie, es la guerra”. Israel “pospuso sus ataques planeados” contra Irán mientras continúa la búsqueda de los tripulantes estadunidenses.
La medida adoptada por Tel Aviv se presentó con la finalidad de “no interferir en las labores de búsqueda y rescate de los tripulantes que viajaban a bordo del avión de combate estadunidense derribado sobre Irán”, expuso un funcionario israelí a CNN.





