
El aluvión de críticas que produjo la primera elección popular de jueces en México —también la primera de ese calibre en el mundo— ha obligado al Gobierno de Claudia Sheinbaum a rectificar de cara a la segunda convocatoria. La euforia con la que el oficialismo encaró los resultados el 2 de junio, horas después de la inédita cita, comenzó a resquebrajarse poco después y ha terminado de desaparecer este lunes, con la presentación de una nueva propuesta de reforma que de facto reconoce y trata de





