Decenas de pobladores de Ostuacán, Chiapas —a 148 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez— lincharon a los presuntos feminicidas de Miriam Cruz Alpuche, de 55 años, y su nieta de 12 años, desaparecidas el lunes 19 y halladas sin vida el miércoles y el viernes, respectivamente. Con piedras y palos, la turba arrebató a los detenidos de manos de la Policía Estatal cuando eran trasladados al ministerio público, aprovechando un corte de energía.
Uno de los sospechosos perdió la vida y otro resultó gravemente herido; permanece en poder de los habitantes mientras líderes locales negocian su entrega a un hospital. Fuentes oficiales señalaron que entre los detenidos se encuentra un sujeto conocido como El Cera. El gobernador Eduardo Ramírez pidió a la población «dejar la justicia en manos de la ley» y advirtió que «la justicia por propia mano no nos devuelve la paz».
📌 Por qué importa
El caso expone la desconfianza social hacia las instituciones de justicia y el riesgo de la justicia por propia mano. Peritos de la Fiscalía trabajan en la plaza central de Ostuacán para recuperar el cuerpo y realizar las diligencias.
🔮 Qué sigue
La negociación para entregar al herido y ponerlo a disposición del ministerio público, mientras las autoridades estatales llaman a la prudencia.
📰 Fuentes consultadas
🕐 Actualizado: 25 de octubre de 2026, 13:00 UTC. Artículo generado como parte del resumen informativo diario de SANews.
